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Valeria

Cuando estaba en segundo semestre tuve dos situaciones, una con un profesor y otra con un acosador que me seguia por los alrededores.

Realmente yo nunca supe donde me conoció pero me siguió por varios meses sin que yo me diera cuenta de absolutamente nada, fue horrible; la única razón por la que me enteré, fue porque un día yo salí de la Universidad para ir a mi casa, yo cogía jornadas nocturnas ese día no había tenido un taller y salí como que a las 3:00 de la tarde, este hombre se me acercó en la para de la Isabel la Católica, el tipo me agarró del brazo y me giro, me saludó como si me conociera de toda la vida, me dijo hola, ¿cómo estás?, y menciono mi nombre, yo no sabía quién era, pero pensaba que sí conocía mi nombre seguramente lo debo conocer pero dije seguramente solo me quiere saludar, debe ser alguien que me conoce por mis redes sociales ya que tengo seguidores y pues pensé que era por eso; pero el señor se quedó ahí y empezó a decir que yo me parecía un personaje de caricaturas que le gustaba mucho y esa situación era muy incómoda, se me quedaba mirando y no me soltaba el brazo, mientras el tiempo pasaba, me iba apretando más duro y ya me empezaba a doler, entonces yo le dije me tengo que ir ya[1], estoy súper apurada y me respondió vas a tu casa, pero en forma de afirmación, le dije que sí y me dijo yo te acompaño a tu casa si quieres, yo obviamente le dije no, que no necesito que me acompañe, que está bien y que me suelte soltar, ahí fue cuando insistió en llevarme a la casa y no me quería soltar, ya me pareció demasiado, no se de donde saque fuerzas pero empecé a zafarme y decía no me vas a llevar mi casa, suéltame, déjame y empecé a gritar y la gente no se daba cuenta, no sé si no grite tan fuerte, pero había gente y nadie hizo nada, o preguntarme si estoy bien, nadie dijo que está pasando; recuerdo claramente que le dije déjame en paz y me fui y el tipo me siguió diciendo que me va acompañar a mi casa como había más gente en la calle me escondía entre ellos, pude llegar a una Universidad y me quede junto a un guardia, recuerdo que me pregunto si estoy bien, le conte la situación y el me dijo que me quedé ahí,  llame a mi mamá para que me venga a ver, estaba llorando, pero ella no pude ir por mi, así que a la final tomé un uber, lo único que hice fue cerrar todas las puertas y ver por la ventana que está acá ya ponerme la ventana viendo si hay alguien afuera, después me calme a mí misma, me decía no pasó nada. Al día siguiente le conté a una amiga la situación y ella me dijo estas bien, qué vas a hacer y un montón de cosas, me llevo con una profesora de la Universidad que es feminista, se preocupó por mí y me hicieron un interrogatorio con preguntas así: como sabía ese tipo que ibas a salir de la U, sabía a dónde ibas, etc. Eran preguntas que hasta el momento había ignorado y no sabía como responder. Me llevaron a hablar con autoridades de la Universidad, ya que, todavía pasado justo enfrente de la Universidad, empecé a hablar con algunas autoridades, prácticamente me llevaron a un recorrido de 2 horas, por todas las autoridades de la Universidad, donde contaba mi historia una y otra vez, me decían pero tú estás muy calmada, te pudieron haber secuestrado, seguirte a tu casa y me dieron una paranoia horrible. Ese día yo había acompañado a mi amiga al baño y fue el primer momento en todo el día, y reaccione, pensaba que me pudo haber pasado algo, que me puede seguir pasando algo, ese tipo sabe donde vivo, sabe a qué hora salgo de la Universidad, por qué sabe mi nombre y empecé a llorar, me sentía súper desconsolada, tenía mucho miedo; cuando me di cuenta, no sabía cómo volver a mi casa, porque tenía miedo que me siguiera, prácticamente he perdido la seguridad del entorno, fue una desesperación horrible, me rompió en muchos aspectos y es una experiencia que me persiguió hasta posteriores semestres.

Decidimos denunciar en la UPC que hay cerca de la U, mi profesora le estaba gritando al policía, porque el mencionaba que no se podía hacer nada si no teníamos los datos de este tipo, le decía que me habían seguido, que me acosaron y solo decía que no se puede hacer nada, porque no tenemos nada en su contra, se siente una impotencia grande, porque tienes a un policía que te ve a los ojos y te dice que no puede hacer nada por ti[2], uno tiene esa idealización del policía que protege a la ciudadanía y ala final no pueden hacer nada. En la Universidad me dijeron que iban a estar atentos a ver si el tipo seguía rondando, pero como no tenemos fotos, no podemos hacer más, entonces con mis amigas quedamos en que nos vamos a cuidar, vamos a ir a la casa juntas, etc. estaba completamente asustada, no sé de dónde saqué la fuerza para ir todos los días a la universidad y en ese tiempo, no espere escuchar de ese tipo jamás en mi vida, un día mi amiga vino un poco emocionada y ansiosa, me dijo acabo de ver al tipo que dijiste que te había acosado, me describió al tipo y coincidía la misma imagen, dijo que el tipo había estado por una parada de bus en la patria y se le acerco a pedir 25 centavos, ella le dijo que no tenía y este tipo insistió, la gente de la parada le brindó ayuda. Ella relacionó ese suceso con lo que me había pasado, también por la descripción que yo le hice, yo no lo creía, pudo haber sido cualquier otra persona, pero mi amiga indagó en internet y encontró una foto de el tipo, porque había participado en el casting de un programa, ahí saco la foto y sus nombres, también pensaba que era muy raro que hayan abordado justo al día siguiente a mi amiga, era mucha coincidencia, el sabía con que gente me rodeaba, porque cuando había terminado con mi novio aparece nuevamente, cuando estaba con mi ex novio, al menos me acompaña y me dejaban la parada, yo suponía que el tipo no se había acercado antes porque había una persona al lado mío casi siempre y reaparece una semana después de que termine mi relación,  fue ahí que pensamos en denunciarlo con mi amiga, ya teníamos su nombre y su cara, era más fácil conseguir sus demás datos, este tipo se llama Eduardo (me costo mucho decir su nombre). Casi siempre, cuando me pasan cosas malas suelo contarlo a las personas para que no les pase lo mismo, y dije voy a poner en mis redes sociales contando que este tipo me siguió a mi y a mi amiga hace unos días, hice un post en Facebook, para mi sorpresa el post tuvo tanto alcance y me impacto que hubo tantas chicas que yo conocía y que no que mencionaban que este tipo las seguía, las abordaba, historias muy similares a las mías, habían muchas chicas diciéndome a través de mensajes que conocieron a  este tipo, porque lo tuvieron que sacar de una cafetería, porque estaba tomando fotos de las meseras, el les levantaba la falda y tomaba fotos (en estas cafeterías suelen trabajar menores de edad, ya que son jóvenes que representan a caricaturas japonesas), habían menores de edad involucradas, hubo una chica a la que le golpeó con una espada de madera en una convención, y muchas historias similares, no hubo testimonios fuertes como de una violación pero si son cosas que te dejan pensando que no es una persona que esta bien de su cabeza; la cantidad de comentarios y mensajes era impresionante, incluso hubieron chicos que mencionaban que se les acercaba a sus novias para intentar tocarlas; al ver el post una amiga cercana me comento que semanas atrás ella estaba con sus amigos y este tipo la jalo y le tuvieron que patear para que la dejara en paz.

Yo nunca pensé que iba a lograr saber la identidad de este tipo, pensaba dejarlo como un suceso que ya paso, pero cuando paso esto del post, me dieron mucha información; mis amigos me dijeron tuviera mucho cuidado, ya que uniendo las historias me dí cuenta de algo horrible, para esto, tengo que ponerte un poco en contexto yo formo parte de una subcultura que aquí en Quito tiene una comunidad bastante grande, es la Otaku, consiste en disfrazarse de un personaje de alguna caricatura japonesa para caracterizarlo, entonces usualmente tenemos convenciones de anime y una peculiaridad de estas convenciones es que hay cafés made, ahí las chicas se visten con trajes con cosplay de sirvienta, como te mencione anteriormente, hay chicas jóvenes, menores de edad, niñas de 12 a 15 años y lo hacen solo divertirse, hacer una peculiaridad japonesa y un poco dinero; lo que más me aterra es que yo había estado en un café en una época muy joven y este tipo frecuentaba estos cafés y sé que desde ahí me conocía y había visto a otra de mis compañeras; y ella recuerda que este tipo fue una vez y en la carta de recomendaciones y quejas, había puesto, muy buena la comida, pero las chicas no se querían sentar en mis piernas y no me quiso dar un beso, esto también lo escribió en las páginas de Facebook de los cafés, a lo que mi amiga respondió uno de los comentarios, diciendo que las chicas se habían asustado cuando el intentó tocarlas, que las meseras cumplen con la función de ser agentes de entretenimiento, pero que no era el objetivo del café sexualizarlas de ninguna forma y  que eran menores de edad, a lo que él respondió que las meseras son sirvientas y deben hacer todo lo que se les solicite.

En otro evento, lo echamos por qué le golpeó a una amiga, él le provocó para pelear como en las caricaturas porque pensaba que mi amiga estaba disfrazada y  la empezó a amenazar con las espadas de madera, porque eran dos, y la golpeo en la cabeza, informaron a los organizadores y entre 5 chicos, porque el maldito se negaba a salir, decía yque el pago su entrada y que no lo pueden echar, a la final lo sacaron, Por este tipo de situaciones pasadas, caigo en cuenta que no sólo había estado por un momento en mi vida, si no eran varios años de mi vida.

La comunidad se estremeció porque nunca había un caso de acosadores tan grave, así que cuando me invitaban a convenciones me decían que este tranquila, que Eduardo esta vetado de todo tipo de eventos, eso me hacía sentir un poco más segura, pero igual pensaba que yo hago cosplay desde los 14 años, fueron 6 años que lo tuve al lado mío y no me había dado cuenta.

En la publicación que hice en redes sociales, el interactuó, decía que yo estaba loca, que todo lo que la gente y yo decíamos de él era una completa mentira, etc., lo más extraño es que me escribieron de 3 perfiles que creó que eran falsos, me escribió la supuesta novia de Eduardo obviamente a insultar, me escribió otro perfil que supuestamente era su madre, me estaba amenazando con demandarme, que invento calumnias de su hijo, que me iba a mandar a la cárcel; a ninguno de estos mensajes respondí, recibí mensajes de Eduardo diciendo que es lo que me pasa, mandó como 500 mensajes en dos días, que estoy mal de la cabeza, etc. Jamás respondí y después lo bloquee. Pienso que eso no hace una persona está bien mentalmente, una persona racional, una persona pues normal en los términos que pueda abarcar el término, varias chicas no unimos y decidimos poner la denuncia, no podemos estar años con un tipo ahí atrás, en el cuello sin saber qué va a pasar mañana, que siga haciendo daño a tanta gente, algo se debe poder hacer; en su momento nos unimos como 20 chicas, luego se perdieron unas 15, porque algunas estaban en otras provincias y no podían venir, a la final solo acudimos dos, nos dijeron que no podemos denunciar a menos que haya sido en nuestra ex pareja, le dijimos que venimos a denunciar a un acosador, la secretaria solo dijo, se les puede dar un turno para dos meses, pero que incluso si el fiscal les da una cita, ustedes no van a poder denunciar, porque si el tipo no era cónyuge suyo o expareja, entonces con estas leyes, puede estar cualquier loco en la calle haciendo daño a cualquier persona. A la final, volvimos a la fiscalía, nos toman como chiste nuevamente y perdimos toda esperanza, tuvimos una sensibilización en la Universidad, formamos grupos para acompañarnos a la salida y pegamos unos posters en la Universidad, en lo personal cambie mis horarios de la Universidad, algunas horas en la mañana y otras en la tarde, cambie mis rutinas, empecé a trabajar, con el pasar del tiempo me empecé a calmar un poco, pero si noté que cambié mucho, ya no estaba tan feliz ni alegre, me aleje de la gente, no hablaba con mis compañeros, no podía sentirme en confianza, antes salía mucho con mis amigos a tomar, al cine o hacer cualquier cosa y deje de hacerlo por el miedo, mi mamá empezó a decirme que le diga a qué hora estoy en la casa, donde estoy y cosas así; mis padres son divorciados, mi papá también le consultaba a mi mamá que donde estaba a cada rato.

Cambió mucho mi aspecto personal, porque soy una persona que le gusta maquillarse, a veces estar en el centro de atención y lo deje de hacer, había días, se que puede sonar asqueroso pero me ponía la misma ropa toda la semanas, era ropa grande, incluso usaba pijamas súper gruesas; no tenía la voluntad de arreglarme o de usar algo más bonito; había días en los que me olvidaba de bañar, me descuidé totalmente.

Respecto a mi cuerpo, recuerdo que una profesora me decía que cambiará mi forma de vestir, eso me descolocó, no tenía sentido que cambie mi imagen por alguien o por algo; recuerdo que eso me quedó tan marcado, porque me dijo muchas veces que debía cambiar mi imagen, mi cabello, mi forma de maquillar, entre otras cosas, después de lo que pasó, esta idea empezó a resonar bastante, era como si tuviera una grabadora diciéndome eso, porque seguramente por estas cosas es que me empezaron a seguir, esto me puede suceder otra vez en la calle, cosas así; incluso ahora tengo mucho maquillaje que compre ese año y nunca lo use, yo me cuidaba mucho las uñas, pero adopté algunas manías, me mordía las unas y las tenía super cortas, que cuando me rascaba me lastimaba la cara. Tenía una paranoia muy grande, un día en el pasillo, un compañero me toco el hombro por la espalda para saludarme, y yo tenía tanto miedo que lo regrese a ver y le di un mochilazo, le pedí disculpas, el me vio nerviosa y me dijo que no pasa nada, que este tranquila.

En esa situación sentí apoyo por parte de un profesor en la Universidad, por amigos que me acompañaron, mis amigos que me protegían en las convenciones, mi mamá. Siento que en esta etapa atravesé por una depresión, en ocasiones estaba hablando con mis amigos y de la nada dejaba de hablar y decía cosas super raras, como que no quiero volver a casa, estaba pensando todo el tiempo en eso, mis amigos me apoyaban, me decían no pienses eso, si pasa algo estas con nosotros o estaban ahí para mí, fueron muy lindos conmigo, en ese momento no lo sentía así, me sentía la persona más desamparada, más sola; también recibí mucho apoyo de mi novio, el es de Alemania, es una relación a distancia, él vino y me ayudó bastante se preocupaba mucho por mí, me da empujoncitos para que empiece a arreglarme de nuevo, que piense por mí, incluso empecé a jugar, tener nuevas actividades, empecé a estudiar alemán, a dedicarme a mi trabajo de medio tiempo más seriamente, a ayudarle a mi hermana en sus deberes, empecé a conocer más; mi abuela es una persona que me apoya mucho y pues por ahí también apoyó en ella, la relación con mi madre mejoro, se preocupaba mucho más por mi, una vez que me vio triste, se sentó en mi habitación para hablar.

La situación con el profesor sucedió cuando estaba en segundo semestre, me estaba enseñando escuelas psicológicas, desde un principio empezó a mandar señales confusas, en un primer momento pensé que él es así, se me quedaba mirando, empezó a ser muy fastidioso porque pasaba en todas las clases, me llamaba con pronombres como cariño, bella, querida, etc. Siempre me molestó que me digan con adjetivos personas con las que no tengo confianza, recuerdo que una vez me dijo mi amor[3], creí que era mi novio y le dije al profesor que no me gusta que me diga así, no me acostumbro, no me gusta y me resulta raro, le comenté mi malestar, me pidió perdón y pregunto cómo quieres que te diga y le respondí que me diga por mi nombre,  siguió diciéndome con esos adjetivos, pero cuando me veía con cara de enojada, decía ay perdón y decía mi nombre, decía que no pasa nada, tal vez era una manía de él porque, así también trataba a otras chicas, como lo hace con todas las personas supongo que debe ser normal. Un día fue super directo, porque hizo algo super incomodo, fue en una exposición, estaba súper nerviosa, cuando estaba exponiendo, me dijo que pare, él estaba sentado enfrente de mí, se levantó y me dijo está segura de que esa parte es así, y yo le dije sí, me dijo que revise el libro, lo revise y le menciono que la parte que expuse estaba bien, me dio la razón, pero menciono que hay un problema, se paró y me dijo que no estoy sosteniendo bien el libro, me enseño como se sostiene un libro, en mi cabeza pensaba que eso no tiene nada de relevante para mi vida, que tiene que ver eso con todo lo que yo estaba exponiendo, luego se levantó cogió un libro y lo sostuvo alado mío, lo estaba haciendo como él lo hacía pero decía que no es así, estaba súper nerviosa, por mi nota hice caso y estaba intentando, dijo que lo seguía haciendo mal y se puso detrás de mí, y puso sus brazos alrededor de mi cuerpo para enseñarme a coger un libro, pero yo soy una persona que reacciona bien al contacto con desconocidos y lo que hice fue empujarle y decirle que pasa, se rio y me dijo ay no te pongas nerviosa[4], disculpa, todo esto paso enfrente de todo el curso y nadie hizo nada, trate de continuar con la exposición , pero me quede fría, y me quede ahí y una amiga que vio mi reacción solo me dijo que vaya hacia ella, fue un momento súper incómodo y me senté en una banca, recuerdo que al finalizar la clase, él me pregunto si yo quería revisar mis notas de la exposición, quería quedarse conmigo a solas y yo no quise y me fui. Recordaba que nos dieron una charla en la que se hablaba del acoso y que la gente sobrepasa los límites personales; en ese momento me estaba sucediendo esta situación con este profesor y también la de Eduardo, así que me acerque a una profesora para comentarle lo que estaba pasando, pero la docente me supo comentar que tal vez estaba malinterpretando la conducta del profesor, ya que el tiene una formación humanista y por esa razón el esta acostumbrado a tener un contacto más cercano con la gente, pero que de todas formas ella iba a hablar con él para que sea más cuidadoso con ese tipo de acercamientos, yo acepté, ya que si me lo decía mi profesora a quien yo la respetaba mucho por el renombre y las cosas que hacía en pro del feminismo, debía tener razón; a final de semestre, en la entrega de notas, él me desapareció algunos trabajos y me mencionó que me faltaban puntos, ahí si me enoje mucho, pues nadie se mete con mis notas ni mis trabajos, le dije que eso no es posible, el quiso arregla la situación enviándome a hacer todos los trabajos que había perdió o que vaya a una tutoría entre los dos, ya que le no me podía poner notas que no tenía, insistió mucho en que los dos estuviéramos solos, me enoje mucho, porque no podía ser posible que por un profesor incompetente que perdió mis trabajos me quede sin notas, lo confronte, y le dije que hablaría con el director de carrera para que solucione el problema, el profesor se asusto un poco, y cambio su actitud, y decidió mandarme un mapa conceptual para el siguiente día y me ponía las notas restantes, entregue mi trabajo al día siguiente y me puso mi nota.

Al siguiente semestre me toco tomar otra materia con él, tenia miedo de que me deje de semestre, trate de tomar con otro profesor y no se pudo, desde el primer día tome fotos de mis trabajos para que no me desaparezca las notas, hubo otra chica que se retiro de la materia por este profesor, porque el se le insinuo, le invito a su casa a tomar un vino, ella le dijo que no y él tomo represalias contra ella con el tema de notas[5].

Recuerdo que estaba muy molesta e indignada por esta situación, que decidí publicar mi historia en un grupo de Facebook, en el que soy miembro y comente toda la situación, recuerdo que lo narre con mucha ira, ahí coloque el nombre de la Universidad y del docente que me estaba acosando, como en la situación con Eduardo, nuevamente, me empezaron a escribir algunas chica a preguntar sobre la situación, muchas chicas me decían que lo denuncie y me daban los pasos, otras empezaron a etiquetar a sus amigos, el post llego a mucha gente de otras universidades, donde él había trabajado, me llego el caso de una profesora de otra universidad donde él trabajaba, me contó que habían sido compañeros y le había intentado meter el auto a la fuerza, ella me dijo que denunció ese caso en la Universidad y lo despidieron, lo que más me preocupa, es que este tipo es una persona que al estar en un amiente educativo, tiene acceso a muchas chicas jóvenes, a compañeras de trabajo y por su posición de profesor,  ejerce cierto poder, el tiene mucha manipulación, hay variedad de conductas que él las hace.

Cuando pase por esta situación, más que tristeza, me siento súper enojada, súper impotente, si con lo que paso con Eduardo, no sabía si podía hacer algo, peor con dos casos, al mismo tiempo, sentir el temor constante, si yo llego a alzar mi voz para decirle a alguien, el profesor podía tomar represalias con las notas o dejarme de semestre o cómo puede ser algo peor; en el caso de Eduardo era el miedo a no saber si estaba segura en cualquier aspecto o sea no sabía si al otro día iba está fuera de mi casa, esperando que vaya a la Universidad, o el temor de no volver a casa, justo en esa temporada, hubo muchos casos de desapariciones de chicas y con la situación que estaba viviendo, ese miedo se incrementó y me acuerdo que antes de todo esto, como representante de mi grupo, la Universidad, nos había hecho un plan con medidas preventivas sobre el secuestro, yo había dicho que en el whatsapp del grupo sí sería conveniente que todos confirmen que llegaron juntos en sus grupos para ir a casa, pero con lo que me paso, yo estaba en conflicto, porque no tenía estabilidad para estar en ningún lado, me afectó bastante, aunque en ese momento no me dí cuenta del grado de gravedad en el que me afectó, como te dije sentía que podía salir de eso sola, que no necesitaba ayuda, que yo estaba bien, cuando me di cuenta que había afectado mis relaciones, de que había afectado incluso los horarios de la Universidad , yo me quería hacer a la idea que esos cambios los hacía por mi propia voluntad, pero en realidad era por la situación, no era porque yo quería; a la final yo siempre me mentía, me decía es porque yo quiero, pero en realidad, yo estaba pasado un periodo de pánico, aún tengo miedo en mi interior, de hecho, a veces cuando hablo de esto, me pongo a llorar un poco, es como que se revive ese miedo y no sé si algún día va a desaparecer; yo se que es normal que cualquiera tenga miedo a que le pase cosas en la calle y toma precauciones, pero mi miedo me impedía hacer muchas cosas y que me limitaba mucho, tuvo que pasar unos dos años, hasta que yo realmente pudiera decir esto esta mal, por eso cuando escucho casos de mujeres que son acosadas, me da un coraje, me da unas ganas de ayudarlos con todo, porque yo sé la impotencia que se siente y el miedo.

Respecto a mi salud, soy una persona medio débil, me empecé a enfermar mucho, sufro de alergias leves o muy fuertes, entonces pasó algo curioso, fui a un viaje al Oriente para hacer una práctica comunitaria con una profesora, al volver, me empezó a salir un sarpullido con pequeñas zonas rojizas que me duro dos meses, empezó como una mancha y luego se extendió por todo el cuerpo, fui donde 5 médicos, decían que era una reacción alérgica, mi mamá tomo medidas, pero descubrí que era por la situación de estrés que vivía.

Actualmente estoy más calmada, como te comenté, en cuarto semestre que fue el último que tuve de forma presencial, fue la vez que le vi a Eduardo en la parada, me quedé en shock, no me puse a llorar, no hice lo que pensé que iba hacer, estas fantasías de reclamarle o de odio, el tipo solo se me acercó, me pidió 25 centavos de nuevo y creo que no se dio cuenta de que era yo hasta que me vio la cara, al momento de verme se fue y yo me acuerdo que le dije aléjate de mí,  pues la gente de la parada me ayudó, no me impacto tanto como creí, no llame a la policía porque todo paso en segundos y no hubiera tenido sentido, ya que no hubieran hecho nada. Ahora puedo decir que me siento mejor, no me imaginaba que volviera a ser yo, amo mis hobbies, he vuelto a hablar con personas, me sigo cuidando mucho, pero ya puedo hacer mis cosas de manera más independiente, estoy centrada en mi vida, en lo que realmente me rodea, que es mi familia; no puedo dejar que una persona que me hizo daño, siga controlando momentos de mi vida, emocionalmente, aun tengo temores, con la pandemia he tenido algunos pensamientos y momentos críticos[6], últimamente en el barrio están viniendo muchos asaltantes y me entra el pánico que vuelva a aparecer una persona a hacer daño.

Al recordar a mis agresores, siento mucho rencor y seguramente también siento lástima, pero no de piedad, si no lástima por el daño que causan y tal vez ni si quiera se dan cuenta que lo hacen; no quiero volver a dejar que la tristeza vuelva al verlos a ellos, recalcó que soy una persona rencorosa y nunca podre olvidar lo sucedido, ellos jamás se disculparon conmigo.

 

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